Se trata de un método pedagógico, una técnica de trabajo, una práctica que tiene por objetivo el descubrimiento de las potencialidades, conocimientos y aptitudes del participante por medio de un proceso colectivo artístico y lúdico. El objetivo es abrir puertas en cada una de las personas que participen, de orden expresivo, emocional o confianza hacia uno mismo y hacia los demás. Esos objetivos se alcanzan por el respeto de reglas comunes como escucharse y respetarse, pero también trabajando en equipo y sobre uno mismo, creando, disfrutando con nuestro cuerpo en un marco regido por reglas claras y definidas.
El drama nos acerca a una conciencia de nuestras características individuales para conseguir una mejor comunicación con nuestro entorno social mas cercano, posibilitando un desarrollo amplio del concepto de colaboración y participación en un sentido amplio. Se parte de un proceso lento de descubrimiento de nuestra energía interior utilizando el concepto como sinónimo de fuerza, como herramienta que facilita la ruptura con determinados comportamientos estereotipados de conducta social e intelectual, que presionan negativamente sobre nuestra capacidad comunicativa y creativa. Este proceso facilita una mejor comprensión de nuestra realidad individual y sus potencialidades para enfrentarnos ante la realidad cotidiana social de una forma mas creativa y vivencial desde la adecuación de nuestras propias características como persona en el entorno que nos rodea.






De momento 1 comentario :-) ↓
1 sergio // jun 12, 2008 at 5:10 pm
poderosa práctica el drama. Y desde mis intereses, lo veo y lo vivo como una escusa ideal para pasarlo bien e iniciar procesos de participación social con grupos.. además de una herramienta que ayuda mucho a las personas que trabajamos con grupos… un lujo
Aquí puedes dejar tus comentarios